Parroquia de San Juan Bautista

Los templos de las islas pueden encuadrarse en grupos muy bien definidos, en función del número de naves y de las características que presentan tanto sus capillas mayores como las colaterales. El templo parroquial de San Juan Bautista dispone solamente de dos, caso mo muy frecuente, motivado posiblemente, por condicionantes económicos.
   El edificio que vamos a describir, nada tiene que ver con la ermita original. En la actualidad, cuenta con dos naves, una principal más ancha y otra lateral adosada por el lado del Evangelio. En la cabecera la capilla mayor, y a los lados dos bien amplias conforman otra de crucero. En la pared norte se añadieron posteriormente el camarín del Nazareno, la del Cristo de los Dolores con su sacristía y la bautismal. Tras la cabecera existió en épocas pasadas una dependencia destinada a sala mortuoria, desaparecida a consecuencia de las obras de adecuación de la carretera general a finales del siglo XIX y sustituídas por otras que se adosaron al ángulo formado por la citada capilla mayor y la colateral de Nuestra Señora del Rosario.
     En lineas generales, el templo parroquial tiene arcos de medio punto moldurados que separan ambas naves, apoyados en pilares cilíndricos de orden toscano; todo en piedra labrada, extraída de las canteras locales.
     Las cubiertas son artesonados con armaduras de par y nudillo, en madera de tea que aparece en color natural. La piedra de cantería se utiliza igualmente en los arcos de acceso a las sacristías, capilla bautismal y varios abocinados abiertos en la parte superior de los muros para iluminar el recinto.       Las losas originales de piedra que formaban el piso, fueron sustituídas en su día por otras modernas, con la consiguiente pérdida estética.
     En la fachada, sencilla, destacan dos arcos de cantería con sus puertas de canterones,cuyo trazado corresponde al medio punto. Encima de los mismos se abren sendas ventanas rectangulares acristaladas.
     En el lado norte se alza la torre formada por tres cuerpos de sillares lisos de piedra gris, separados por baquerones.Cuatro arquillos de medio punto abiertos en el último contienen las campanas; cuerpo que tuvo un balcón cerrado por baranda de casetones y balaustrines, así como un chapitel en forma de pirámide cubierto por un tejadillo con alero.
     En el ángulo exterior formado por la pared lateral de la nave mayor y la capilla de la Inmaculada, se encuentra situado un modesto monumento en hornor de los caídos en la última guerra civil, consistente en una cruz de piedra. En la actualidad se pretende, que este monumento, quede ubicado permanentemente en el cementerio parroquial, debido a las obras de reformas en los alrededores de la iglesia.

Fachada de la Iglesia "San Juan Bautista"
Fachada de la Iglesia "San Juan Bautista"

Orígenes y evoluación
Uno de los problemas más graves, desde el punto de vista religioso, con el que tenían que enfrentarse los habitantes de La Rambla y Malpaís era la incomodidad de las largas distancias y los peligros de los malos caminos que tençian que recorrer para trasladarse hasta el Realejo, a cuya comunidad eclesial pertenecían. Sin embargo, la legua y media que les separaba de la parroquia de Santiago Apóstol, les obliga a buscar una solución que a la larga pudiera resultar definitiva. De ahía que Martín Rodríguez "el viejo", decidiera erigir una hermita bajo la advocación de San Juan Bautista en las tierras de Malpaís(1542). En un corto espacio de tiempo, los residentes en La Rambla y Malpaís habían logrado superar las dificultades más notables y gozaban de una autonomía religiosa relativamente holgada.La preocupaciónes se centraban principalmente en dotar a la pequeña iglesia de lo necesario para que los cultos se realizasen con dignidad(1557). Nos hace suponer que lo que fue primitiva capilla dedicada a San Juan, se había convertido entonces en una iglesia de una nave, levantada con las aportaciones de la comunidad; nave en parte, debe corresponder a la principal de la actual parroquia, a la que habían adosado alguna capilla(1558). En 1563 es la primera vez que en un documento extendido ante notario eclesiástico se califica de iglesia parroquial. A la vista de ello, el problema se plantea en torno a su categoría jurídica, es decir, en establecer cuando por derecho propio posee este título. Las ansias por disponer de un templo suficiente para la atención de las necesidades de la población, no bajaron en interés en las centurias siguientes, durante las que se realizaron numerosas e importantes obras. Entre 1610 existía un campanario de madera con tres campanas. Entre 1610 y 1617 se construyó una sacristía, un coro en los pies del templo sobre el baptisterio. Ya en 1666 se disponía de la capilla del Rosario. Puede decirse que todas estas obras supusieron una expansión de la iglesia que pasó a disponer de ancha nave central a la que como se ha visto, añadieron la mencionada capilla del Rosario. Posteriormente se dispuso de una nave lateral més estrecha que amplió considerablemente el recinto. En 1807 se levanta en el lado de la epístola, la capilla de la Inmaculada, retablo y sacristía quedando enfrentada a la del Rosario y practicamente terminada en 1808. A comienzos de 1877, el coro sufre una ampliación motivada por la colocación del nuevo órgano traído de Inglaterra y donado por Rosario Oramas. Hacia 1884, el párroco Basilio Oramas manda hacer una capilla bautismal, a la que se accede por una puerta abierta en la pared lateral de la de Nuestra Señora del Rosario. En 1923 se construye la capilla del Cristo de los Dolores y sacristía aneja. Hacia 1927 se cubre de nuevo todo el piso de la iglesia de mosaico, usando granito para los escalones. Se reforma y pinta el púlpito. Cuando se inauguró la luz eléctrica en el pueblo, la iglesia se benefició de la misma, pero la instalación tuvo que renovarse en 1932. 

Capilla Mayor
Capilla Mayor

LAS PRIMERAS CAPILLAS E IMÁGENES
     Como bien se conoce, estas edificaciones integrada en otra mayor, distribuídas en los laterales o flancos de las iglesias, no tienen otra misión que la del culto privado a una determinada imagen. 
      Si analizamos desde esa vertiente la evolución sufrida por la parroquia, se aprecian inmediatamente los notabilísimos cambios experimentados a través de los tiempos. Ya hemos visto como la primitiva ermita, poco a poco, se fue conviertiendo en un espacioso recinto de dos naves, más otra de crucero integrada por las capillas del Rosario y la Inmaculada, a las que hay que añadir la mayor. Y también que con anterioridad estuvo formado por unasola con alguinas edificaciones del tipo señalado adosadas a los muros laterales, de las que únicamente quedan recuerdos a través de los altares.
      LA CAPILLA MAYOR.-  De regulares proporciones y planta rectangular, forma la cabecera de la iglesia, accediéndose a ella mediante unas gradas. En sus muros laterales se abren dos arcos de cantería de medio punto, siendo la cubierta, al igual que la del resto del edificio, de artesonado.
     El retablo que se halla en la misma cubre toda la superficie de la pared de fondo. Dispone de amplio banco en el que descansan sus tres calles, divididas en dos pisos. Tres hornacinas se abren en el inferior y una en el centro superior, flanqueada por dos óleos.
        Se trata de una obra en madera tallada, policromada y dorada con fondo blanco.
      Interesante ejemplar barroco -cuya construcción se estaba gestando ya en 1701-, al que más tarde se le añadió un manifestador de corte neoclásico antepuesto a la hornacina central del primer piso.
    En el nicho del lado de la epístola se halla expuesto San Francisco de Asís, talla estofada y policromada. Esta advocación recibe culto casi desde los tiempos fudacionales del templo. 
     En el nicho del lado del evangelio se encuentra San Pedro, magnífica talla en madera estofada y policromada. Sin lugar a dudas, se la puede considerar como una de las mejores de la iglesia. Aparece inventariada en 1680.
        En el nicho superior nos encontramos con una talla del Cristo crucificado.
    En el manifestador nos encontramos con una talla de San Juan Bautista, talla policromada y estofada, inventariada hacia 1664.
        Los lienzos que aparecen en dicho retablo representan la Anunciación y al patriarca San José.

Capilla de Nuestra Sra. del Rosario
Capilla de Nuestra Sra. del Rosario

CAPILLA DE NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO.-  Se halla situada junto a la cabecera de la iglesia en el lado del evangelio, enfrentada a la de la Inmaculada y de proporciones similares, aunque de mayor antigüedad. En 1669 aparece  en inventario una espaciosa capilla donde sobresalen dos amplios arcos de cantería, uno limítrofe con la nave mayor y el otro con la colateral.
     El retablo, hecho en 1742 por el mayordomo de dicha cofradía,  es una muestra barroca de estípites abalaustrados, formada por dos cuerpos divididos en tres calles por dichas piezas. El inferior presenta tres hornacinas; la central de tamaño mayor, destinada a la Virgen del Rosario, ocupada en la actualidad por la Sagrada Familia, encontrándose en las laterales un Cristo Resucitado y San Antonio de Padua. En el superior,  tres óleos sobre lienzo representando a Santo Domingo de Guzmán, La Coronación de la Virgen María y  Santo Tomás de Aquino.
        La decoración está organizada con motivos floreales policromados.
     La efigie de Nuestra Señora del Rosario es de las denominadas "de candelero", pues solamente tiene talladas y policromadas cabeza y manos. Mide 125 cms. de alto y está vestida con tejidos naturales y peluca. Su rostro es de fracciones delicadas, con nariz recta y labio pequeños cerrados, esbozando una leve sonriza.
    La escultura de San José existía en la parroquia desde mucho antes, si bien hoy, se halla sensiblemente desfigurada por restauraciones que impiden apreciar su calidad originaria.
      El Cristo Resucitado se encuentra en la hornacina del cuerpo bajo del lado del evangelio. Efigie de 1911, comprada con fondos parroquiales más lo recaudado por una recolecta pública. Se trata de una escultura policromada, de 143 cms. de alto, en la que sólo está cubierto por un paño de pureza.
    San Antonio de Padua está expuesto en la hornacina del lado de la epístola. Viste hábito franciscano y porta una vara de azucenas, sosteniendo sobre un libro al Niño Jesús. Escultura de 1787.

Capilla de la Inmaculada
Capilla de la Inmaculada

CAPILLA DE LA INMACULADA.-   Se encuentra ubicada en el lado de la epístola junto a la cabecera de la nave mayor, separada de ésta por un arco, siendo antagónica de la ya tratada de N.S. del Rosario.
     En 1807 dicha capilla ya se hallaba concluída con su sacristía y enlosado de cantería. Sin embargo la apertura al culto se retrasó más de lo esperado.
    Cubriendo todo el testero hasta la unión con la techumbre, se alza el retablo de madera policromada y dorada. Sobre amplio banco, un único cuerpo dividido en tres calles separadas por elegantes columnillas. Como remate un ático que muestra en el centro un lienzo representando a la Virgen con el Niño y San Francisco en actitud orante..
    En la hornacina principal se venera a la Inmaculada Concepción bajo un sol de rayos de plata. Las laterales, de menor tamaño, contienen las imágenes de San Fernando y San Miguel.
    La titular es una bella imagen, de las denominadas de candelero, de 117 cms. de alto, que sólo tiene talladas y policromadas la cabeza y las manos(procede de cuba).
    La imagen de San Fernando Rey es una talla estofada y policromada. Figura inventariada en 1702.
    El arcángel San Miguel es otra escultura policromada. Perteneció a la Cofradía de las Ánimas, que le daba culto a principios del siglo XVII.
    En la pared oeste de esta capilla, se colocó en 1932 una imagen de Santa Teresita del Niño Jesús en una hornacina de madera.

Retablo del Calvario
Retablo del Calvario

RETABLO DEL CALVARIO .- Es el primero que encontramos al penetrar en el templo por la puerta principal de la nave lateral. Un amplio arco carpetal enmarca su única hornacina, que flanquean dos pares de estípietes abalaustrados.  Adosados a los laterales, sendos tableros recortados. Todo ornamentado con motivo florales policromados y dorados. En él se expone el grupo del Calvario formado por el Crucificado, La Dolorosa y San Juan Evangelista, aunque en 1702, también figuraba un Cristo Yacente y la Verónica.
     A lo largo del siglo XVI, sucesivos inventarios reflejan la existencia de un Calvario.
     El Cricificado actual es una talla policromada, de ojos pintados entornados y boca entreabierta. Las sienes señidas por una corona de espinas formada por cuerdas trenzadas, y el paño de pureza de lienzo encolado, recogido en el costado izquierdo.
     La Dolorosa es una imagen de las denominadas de candelero, preparada para llevar vestiduras de tela. La cabeza inclina hacia su lado derecho. La boca entreabierta, los ojos elevados y el ceño fruncido, consiguen que su rostro refleje un contenido de dolor. Viste túnica y manto de terciopelo negro. Procedente de Guatemala hacia la mitad del siglo XVIII.
     En 1908 estrenó una basa de niquel repujada, obra de Joaquín Arocha.
    El grupo del Calvario lo completa San juan Evangelista, figura moderna de vestir, adquirida en 1904. Pero la presencia de la representación del Evangelista en la iglesia es anterior a 1545.

REtablo de Jesús Nazareno
REtablo de Jesús Nazareno

RETABLO DE JESÚS NAZARENO.-  Contiguo  al del Calvario y formado por un solo cuerpo dividido en tres calles nos encontramos con el retablo del Nazareno, construido en 1763. Finos estípites abalaustrados destacan sobre fondos blancos y rojos cubiertos por abundante decoración vegetal en tonos dorados. Una pintura representativa de San Cayetano se sitúa en el ático y otra de María y Jesús en el banco. 
    Las hornacina laterales acogen a la Virgen de Fátima y a la del Pilar, hallándose expuesta en la central la efigie del Nazareno, que luce túnica de terciopelo rojo y solio de rayos de plata orlado de querubines. A sus pies, dos angelillos sentados sostienen las borlas del cíngulo.
    Esta imagen solamente tiene talladas la cabeza, manos y piernas. El pelo y la barba dispuesto en rígidas ondas. Los ojos grandes pintados de marrón; la boca entreabierta, imprimiéndole los hilillos de sangre que surcan su rostro de sienes señidas por una corona de espina, un gran dramatismo.
    Más tarde y para guardar las pertenencias de esta imagen, Don Basilio Oramas mandó fabricar un camarín, que construyeron los maestros manposteros Manuel Domínguez y Felipe Borges. Adosado a la pared exterior de la nave lateral del templo.

Capilla del Cristo de Los Dolores
Capilla del Cristo de Los Dolores

CAPILLA DEL CRISTO DE LOS DOLORES.- Abierta en el muro norte de la iglesia, entre el camarín del Nazareno y el retablo del Corazón de Jesús. Se accede a la misma mediante un arco de medio punto flanqueado por columnas adosadas, rematado en una cruz sobre una cartela organizada a base de motivos vegetales, en cuyo centro figura la leyenda: "Sto. Christo". Todo ello en piedra gris labrada. Impide el paso una verja de hierro forjado.
     El interior es de reducidas dimensiones, de planta rectangular y cubierta de tea que en los ángulos simulan sostener unas pétreas columnillas apoyadas en ménsulas. Las paredes blancas con zócalo de jaspe, aunque originariamente estuvieron pintadas al óleo, imitando damasco de seda rojo. En parte superior de la izquierda, dos ventanas contiguas, de cantería, cerradas por cristales. En la otra una puerta comunica con la sacristía. El piso es de mármol, destacando en el centro una losa de igual material donde se encuentra el sepulcro de los fundadores de la misma.
     El retablo de caoba adosado al testero, formado a basede elementos góticos fileteados de oro, acoge, en su única hornacina en forma de arco apuntado y en una cruz chapada en plata de ley, a la imagen titular.
     La construcción de esta capilla se inició en 1923, dirigiendo las obras, que duraron tres años, Cábdido Díaz-Llanos. El proyecto corresponde al ingeniero Leoncio Oramas y Díaz-Llanos. La piedra empleada se extrajo de las canteras del lugar, donde también residian los maestros artesanos que se encargaron de labrarla. Fue costeada por Doña Dolores Díaz -Llanos y Oramas.
     El Cristo es una talla policromada, de brazos articulados para poder utilizarlo como yacente. De cuerpo suavemente curvado y cabeza coronada de espinas inclinadas hacia su lado derecho. Lleva un paño de pureza de acartonados plieges, atado a la cintura con una soga.. Luce solio de finos rayos que parten de un centro en forma de nubes.
      En 1904 estrenó una cruz y basa procesional, repujadas en plancha de niquel por Joaquín Arocha.

Retablo del Corazón de Jesús
Retablo del Corazón de Jesús

RETABLO DEL CORAZÓN DE JESÚS.- Situado entre las capillas del Cristo de los Dolores y de Nuestra Señora  del Rosario, las transformaciones y repintes impiden conocer su primitivo estado. Interesantes columnas pareadas separan las tres calles en que está dividido su único cuerpo, rematado por un ático enmarcado en grandes cartelas en la que figura una pintura del Cristo del Gran Poder de Dios. Toda la estructura está decorada con motivos vegetales en tonos rojos, azules y dorados que destacan sobre fondo blanco.
     En la hornacina central una imagen moderrna del Sagrado Corazón de Jesús, adquirida en 1914 por Rosalía Borges Pérez.
     Un Niño Jesús se halla expuesto en uno de los nichos laterales. Desde 1548 aparece registrado en los documentos parroquiales, razón por la que lo mencionamos entre las primeras imágenes veneradas en el lugar. En 1926 estaba colocado en el altar mayor y disponía de cofradía.
    La otra hornacina está ocupada por una talla estofada y policromada de San Juan Nepomuceno. Viste sotana negra, roquete blanco y media capa con ramos dorados. Era venerado en 1767.

Retablo de Las Ánimas
Retablo de Las Ánimas

RETABLO DE ÁNIMAS.- Ubicado en la pared lateral de la nave mayor, a los pies de la misma fue hecho hacia 1760; en 1783 se le colocó el actual cuadro que  contiene solamente el tema de las Ánimas del Purgatorio, flanqueado por dos estilizados estípites abalaustrados, que soportan amplio antablamiento. Remata el conjunto un tablero recortado en cuyo centro una cartela muestra sobre dos tibias una calabera con mitra.
     En el lienzo pintado al óleo, de grandes dimensiones, se distinguen tres planos bien diferenciados. En el inferior lasa almas entre llamas. A los lados una serie de personajes, destacando un obispo revestido de ornamentos propios de su rango, clérigos, etc., así como San Miguel Arcángel y la Virgen María en actitud protectora.

Retablo de La Virgen del Carmen
Retablo de La Virgen del Carmen

RETABLO DE LA VIRGEN DEL CARMEN.- En la pared de la nave mayor junto al crucero, se encuentra adosado este retablo de un solo cuerpo, dividido en tres calles enmarcadas por estípites abalaustrados. Motivos vegetales cubren sus elementos con un claro predominio de rojos y dorados. El ático muestra una pintura que parece representar al Salvador en actitud de bendecir, sosteniendo en la mano izquierda un libro.
      La hornacina central acoge a la Virgen del Carmen, talla de vestir adquirida en 1909. La promitiva imagen, que todavía se conserva en las dependencias de la iglesia, es de las mismas características, aunque de mayor tamaño, destacando el tratamiento de sus pelo, labrado en finas ondas y recogido detrás en un moño atado con un lazo.
       En un pequeño nicho abierto en el banco, un Niño Jesús de madera policromada.
       Una inmacualda tallada en  cedro, también policromada, se encuentra en un lateral.
     En el otro, Santa Rita de Casia, obra en lienzo encolado y pintado, la cual sólo tiene esculpidas cabeza y manos. Data de 1835 aproximadamente.

Documentación:
Libro "San Juan de la Rambla" de:    Manuel Ángel Alloza Moreno y Manuel Rodríguez Mesa.

Libro "Cinco siglos de historia de San Juan de la Rambla" de:    José Antonio Oramas Luis.