Fiesta de los Finaos o Finados (Tradición canaria)

 

ALGO DE HISTORIA.


Podemos pensar que el día de los Difuntos ha existido desde siempre, mucho antes de que la iglesia, siempre atenta a las fiestas paganas, le pusiera una fecha. Coincide con el final con el final del otoño, de las cosechas y de la preparación para el invierno. En los orígenes de estas celebraciones, hallamos una mezcla de paganismo y cristianismo. Aunque pueda perecerlo, no es una fiesta triste. Recordando a los muertos se festeja la vida, y se ahuyentan los temores contando historias, comiendo y bebiendo.

 

Desde el siglo IV la Iglesia de Siria consagraba un día a festejar a todos los mártires. Tres siglos más tarde el Papa Bonifacio IV (615) transformó un panteón romano en un templo cristiano y lo dedicó a “Todos los Santos”. La fiesta en honor de Todos los Santos se celebraba inicialmente en mayo, pero el Papa Gregorio III (714) cambió la fecha al 1 de noviembre.

Rancho de ánimas
Rancho de ánimas

En Canarias.

 

Se celebra en muchos lugares del archipiélago desde el 31 de octubre al 2 de noviembre. Con la palabra “finaos” que significa “difunto” se hace referencia a una fiesta popular canaria que se celebraba en la noche previa al Día de Difuntos (del 1 al 2 de noviembre). Aunque hoy en día se hace la víspera de “Todos los Santos” (del 31 de octubre al de noviembre) aprovechando que la jornada no es laborable.

Desgraciadamente esta tradición se está perdiendo en muchos rincones de las islas debido en gran parte por el auge de la influencia anglosajona en la celebración de Halloween (una costumbre celta, que fue popularizada en EEUU por los irlandeses en la segunda mitad del siglo XIX y que comenzó a celebrarse en forma masiva en 1921, cuando se realizó el primer desfile de Halloween en Minnesota y que con el paso de los años ya se ha extendido al resto del planeta).

La tradición canaria de este día marca que los más jóvenes cogían la talega y visitaban casa por casa todo el pueblo pidiendo “los santos”:

-Tocaban en la puerta y preguntaban ¿hay santitos?

-La dueña decía que sí, depositando en la talega almendras, nueces, higos pasados, castañas, etc.

-Cuando los niños llenaban la talega, volvían a casa muy contentos.

Por la tarde se reunían las familias para recordar a sus difuntos:

-La mujer de mayor edad de cada familia recordaba a los muertos, (los finados, los que habían llegado a su fin) contando anécdotas y mientras se compartía una comida con los frutos de temporada.

Para ese día se guardaban o se compraban castañas para asar, almendras, y otras frutas. También se pasaban higos y tunos (higos picos), y a los “higos pasaos” se les introducía una almendra. Estos podían ser elementos de la celebración familiar, o bien lo que se iba a buscar y/o llevar a los finaos. Para la celebración familiar se hacían platos más elaborados como el queso de almendras e higos, el frangollo, “piñones” incluso se podía matar algún animal. La mayor parte de las diferencias en cuanto a quien participa (la familia, los jóvenes, los vecinos) donde se realiza (en las casas propias, de los abuelos, los cercaos) y que se consume, se explican por el carácter familiar de la tradición, la zona o la economía familiar.

El punto culminante era el “Baile de los difuntos” o “Baile de los finaos”, donde se degustaban castañas y piñas asadas, almendras, roscos de anís, chochos y no podía faltar una copita de anís (para los gases de las castañas) y todo eso amenizado por los ranchos de ánimas, grupo de gente tocando por las calles que después hacían un baile con guitarras y timples. Amigos, familiares y vecinos se reunían en la plaza para recordar a los difuntos, una noche peculiar en la que no cabía la tristeza.

Ese ambiente familiar traspasaba las puertas de las viviendas y ya en las calles, proseguía la reunión mediante “los ranchos de ánimas”, que rondaban el pueblo o el barrio al son de malagueñas o de algún otro tipo de canto sosegado. Estos grupos de cantadores, recaudaban, mediante sus cantos, pequeñas cantidades de dinero que más tarde ofrecerían al párroco del pueblo para sufragar el entierro de aquellos que carecían de medios. Son conocidos los Ranchos de Ánimas de los Arbejales, Teror o Valsequillo. Con el paso del tiempo, prevalece un cierto carácter lúdico-popular, e incluso se acompaña la noche con la presencia de ventorrillos y bailes de taifa.

 

 

Los Santitos 2013
Los Santitos 2013

En San Juan de la Rambla.

 

Hay algunos municipios tinerfeños que desean conservar la tradición de la Fiesta de los Finados. Es el caso, por ejemplo, de San Juan de la Rambla. Bajo el título “Añorando nuestras tradiciones”, los alumnos de los colegios del municipio podrán conocer las prácticas de Los Santitos y del Pan por Dios típicas de la historia del municipio.

Por un lado, en el Casco de la Villa de San Juan de la Rambla de gran calado popular y esperada especialmente por los más pequeños del pueblo, es la tradición de “Los Santitos”. Se celebra la mañana del 1 de noviembre, día de todos Los Santos. Frente a las modas exteriores, se trata de una tradición con más de cien años de historia en el pueblo, en la que los niños van tocando de casa en casa a pedir Los Santitos, es decir, obsequios (golosinas, frutos secos, frutas como la naranja, etc).

Por otro lado, en la parte alta de San Juan de la Rambla, se extendió la costumbre de que el panadero dejara un pequeño pan a sus clientes fieles de todo el año, denominándolo Pan por Dios y que servía como agradecimiento. Como respuesta, los clientes debían responder a la ofrenda con la expresión "que te lo acreciente Dios".

Según recuerdan los mayores de la zona, ese mismo día salían los ranchos de ánimas cantando y tocando por los caminos y recogiendo limosnas para pagar misas a los que habían partido al otro mundo y no tenían quien se hiciese cargo de sus almas.

Baile de Los Difuntos

 

http://tu.tv/videos/fiestas-del-finao