"EL  BUCIO"


Bucio, palabra de origen portugués, "Buzio": especie de caracol marino, de concha abocinada cuya tinta era empleada para teñir telas.

En Canarias también conocido con los nombres de: caracolas, canadillas, bocinas, buzos, caracoles, etc...

El Bucio fue utilizado por los canarios como señal acústica, y ha tenido utilidades como medio de comunicación en la:

   Finalización de jornadas de trabajo en las plataneras, como despertador para ir a buscar pinocho, como alarma cuando el monte estaba ardiendo, para avisar que había venido el pescado fresco, para avisar a los pescadores para ir juntos a pescar, cuando había una persona no grata por el entorno, para disuadir las plagas de langostas, para avisar al pueblo cuando una barranco traía mucha agua, para ir  amolzar, como aviso al colmenero de que había un enjambre  de abejas, cuando había que darle de comer a los animales (vacas, cabras, etc...), como guía de los barcos para no encayar en las bahías, en plan jocoso en el reparto de un burro o macho, para difundir en el vecindario un lío de faldas o amoríos, como aviso a los feligreses para ir a las Misas de Luz, en la noche mágica de San Juan, los aborígenes canarios como medio de comunicación, etc...


             ¿Qué es aquello que alumbras, en lo alto del Mazapé?.

             Son las antorchas de San Juan, que se llevan con mucha fe.

             ¡Escucha, escucha!, se oyen sonatas, con bucios también,

             es el anuncio de los bautistas que bajan haciendo el bien.